Fecha: 16 de junio, 2009
Ante la enfermedad
Es importante detectar la enfermedad cuanto antes y realizar un tratamiento que tenga en cuenta sus aspectos bio-psico-sociales. Los estudios estadísticos muestran que, siguiendo un tratamiento consecuente, aproximadamente el 50% de las pacientes muestran un curso favorable.
El profesional al que se acuda será el que realice tanto el diagnóstico como el tratamiento y el que indicará las actuaciones más convenientes según la gravedad de la situación.
A veces es necesario el internamiento inicial cuando existen factores de riesgo desfavorables, por ejemplo, cuando el peso se sitúa en el 60% por debajo del peso ideal, así como cuando existe un estado de ánimo depresivo o ideas de suicidio. Si la vida corre peligro, las primeras medidas son el internamiento y el control de los parámetros fisiológicos con medidas dietéticas urgentes: alimentación artificial y tratamiento farmacológico.
Pero la normalización del peso, no significa la curación de la enfermedad. Tras una primera fase en la que se presta atención preferente a la curva del peso, hay que iniciar un tratamiento psicológico individual y de terapia familiar para conseguir resultados duraderos.
El proceso suele resultar difícil a causa de la resistencia al tratamiento y de la negación de la enfermedad que lleva a la chica anoréxica a engañar al médico y a éste a negociar continuamente la colaboración de la enferma. La contribución de la familia es muy valiosa y es conveniente que éste participe en un programa de tratamiento grupal, o terapia de familia, que redundará en beneficio del paciente y de toda la familia.
Síntesis de actitudes familiares que favorecen la prevención

