Fecha: 16 de febrero, 2009
Con la entrada al colegio muchos niños contagiados por sus compañeros empiezan a pedir la paga a sus padres.
Tener su propio dinero les implica una sensación de autonomÃa e independencia que les permite ser más responsables.
Los padres son los que deberán decidir si quieren dar la paga, cuánto dinero le darán y con qué periodicidad; en ningún caso se trata de una obligación. Pero se recomienda que, en caso de decidirse a darla, se mantengan firmes y la den de forma regular. Para ello hay que dejar claro desde un principio cuánto se le va a dar, con que regularidad, bajo qué circunstancias y que compras se harán cargo los padres.
La edad propicia para empezar a dar la paga es entre los siete-ocho años, cuando los niños están aprendiendo a sumar y restar, puesto que el manejo del dinero les hará practicar e interiorizar los cálculos aprendidos en el colegio.
Se puede aprovechar la paga para enseñar al niño el valor de los objetos, a administrarse el dinero y a ahorrar. Para ello conviene que la paga no sea muy elevada, incluso en familias adineradas. Inicialmente se puede empezar con 1€ e ir aumentando a medida que el niño va creciendo.
En caso de darle paga no se le debe dar dinero paralelamente para sus caprichos, puesto que la paga dejará de tener un valor educativo.
Se le pueden dar "pagas extras" como recompensa por un buen comportamiento o unas buenas notas; en el caso de retirar la paga como castigo se deberá hacer con previo aviso, puesto que sino el niño lo vivirá como una injusticia y a menudo no surgirá efecto.
Referente a la periodicidad, es recomendable que inicialmente sea semanal e ir aumentando a medida que el niño crece y se acerca a la adolescencia y se responsabiliza a quizenal y luego a mensual. Es importante ceñirse a la periodicidad establecida, aunque se le haya acabado antes para que aprenda a ahorrar.

