Fecha: 23 de febrero, 2009
El asma infantil es una enfermedad respiratoria crónica que se provocada por la obstrucción de las vías aéreas, motivo por el cual el aire no llega a los pulmones.
Según la zona geográfica la prevalencia del asma infantil varía entre el 5 y 15% e los niños, aunque esta prevalencia se va incrementando debido a los nuevos estilos de vida, caracterizados por una mayor higiene y una distinta alimentación, al aumento de las vacunaciones y uso de antibióticos, además de las clásicas exposiciones a alergénicos, tabaco, contaminantes atmosféricos, etc.
Aunque el asma puede empezar en cualquier edad, es más habitual que se inicie durante los cinco primeros años de vida. El asma infantil suele mejorar durante la preadolescencia y la adolescencia, pero aproximadamente el 40% volverá a tener síntomas hacia los veinte años.
El asma infantil suele presentarse a partir de dificultad para respirar, tos seca, presión en el pecho, jadeos o pitidos en el tórax. Todos estos síntomas aparecen porque los bronquios se estrechan.
El asma se puede presentar de dos formas:
La mayor parte de crisis de asma que se producen son leves pudiéndose tratar desde casa.
El asma infantil provoca impedimentos en el desarrollo del niño, puesto que comporta a menudo frecuentes hospitalizaciones, absentismo escolar y una disminución de la actividad física del niño. Esto implica que casi el 50% los niños que padece asma sufre algún tipo de retraso en su desarrollo escolar, no pueden llevar a cabo los juegos y actividades propios de su edad, pueden padecer obesidad, etc.

