Fecha: 03 de julio, 2009
No en vano, no se puede olvidar que su primer alimento (la leche materna) tiene en sà un sabor dulce. Pero como suponemos, y aunque a nuestros hijos les encante lo dulce, una alimentación equilibrada (rica en frutas, verduras, hortalizas, legumbres, carnes y pescados) no pueden contener mucha azúcar.
Esto se traduce en que, por ejemplo, no puede contener más allá de un 10% de azúcar, o de hidratos de carbono simples como el azúcar.
Los alimentos azucarados, como todo en exceso, son malos, pero tomar un yogur con un poco de azúcar, endulzar una bebida (por ejemplo leche con chocolate o un zumo de naranja), o comer algún pastel no será perjudicial para nuestro hijo, pero sólo de vez en cuando.
Si das vÃa libre a que tu hijo se ponga el azúcar que quiera en algunos alimentos determinados, hay que estar alerta si tiende a comer muchos alimentos ricos en azúcar, o si por ejemplo en los yogures se tiende a poner dos o más cucharaditas de azúcar.
El azúcar es bueno, por supuesto, pero en su justa medida. Si controlamos su consumo, ayudaremos a que nuestro hijo crezca sano y saludable.

