Fecha: 22 de junio, 2009
En relación con la intervención educativa de la percepción hay que decir que no sólo hay que aplicarla a los "sentidos externos" (vista, oído, tacto, olfato y gusto) sino también a los tradicionalmente llamados "sentidos internos" (cinestésicos).
La percepción sensorial va encaminada al enriquecimiento y desarrollo de la personalidad, a la formación de juicios de valor y de un sentido crítico propio.
Las metas que debemos plantear con esta obligada estimulación sensorial se podrían concretar de la siguiente manera:
Pero para una correcta intervención educativa, los adultos debemos tener en cuenta los factores que determinan el desarrollo perceptivo del niño:
1. El estímulo o situación ambiental, que debe tener suficiente intensidad para generar la sensación y debe ser interesante para el niño.
2. Los recursos físicos del sujeto, como son las características físicas de los órganos sensoriales, el proceso de mielinización, etc. Determinarán la forma de recibir e interpretar dicha estimulación.
3. Las condiciones psicológicas del sujeto, que hacen referencia a la calidad y cantidad de experiencias realizadas, memoria, atención, motivación, así como a las condiciones emocionales del individuo.

