Fecha: 19 de febrero, 2009
Las mascotas pueden aportar a los niños en edad escolar (y también a los adultos) beneficios psicológicos en distintas circunstancias. La mascota es un animal fiel que está al lado del niño a pesar de las circunstancias y de sus condiciones físicas, psicológicas o sociales. La mascota no juzga, ofrece su amor y acepta el de quién se lo quiera dar.
Según la edad las mascotas adoptan un papel relevante para el niño o el adolescente:
| Edad | Relación |
| 2-3 años | Ve a la mascota como un igual, un compañero de juego. Entiende sus necesidades (comer, jugar, dormir) con las cuales se identifica. La mascota tiene un rol relajante, de “esponja afectiva”. |
| 4-12 años |
Con la escolarización, el niño encuentra en su mascota un compañero con quién desahogarse, contarle sus vivencias y jugar. La mascota también aportará un importante respaldo en aquellos niños que padecen algún déficit físico o de desarrollo. Cuando los padres se han separado las mascotas también aportan un importante respaldo. |
| Pre- y Adolescencia | Durante la preadolescencia y la adolescencia el niño rompe el diálogo con los padres con el fin de independizarse y sentirse más autónomo. En este punto, la mascota toma un papel relevante puesto que pasa a ser su confidente además de ser el nexo de unión y pacificador en muchas familias. |
Los educadores pueden aprovechar el tener una mascota para enseñar al niño a ser responsable de acuerdo a su nivel. Por ejemplo, los niños a partir de 6 años pueden encargarse de darle comida, vigilar que el agua esté siempre limpia,. Cuando son más mayores, cambiar la arena del gato, pasear al perro, etc.
Diversos estudios han mostrado que los niños que tienen mascotas desarrollan una mejor autoestima y un mejor autoconcepto, puesto que el niño se siente capaz de dar y recibir cariño incondicional, de cuidar a su mascota, de tener un amigo que no lo juzga, etc.
En psicología se utilizan las mascotas, principalmente a los perros, como coterapeutas en distintas problemáticas; pueden ayudar en un proceso de duelo o separación ofreciendo al niño en edad escolar una vía de escape; de todos es sabido que se utiliza como guía para los ciegos, también se utiliza como apoyo en el tratamiento del autismo.
Pero hay que recordar que las mascotas no son solo unos instrumentos, son seres vivos con sentimientos, de modo que hay que tenerlos en cuenta y cuidarlos como tal. Los niños deben entender que las mascotas también sienten el dolor y la tristeza, de modo que no deben utilizarlos como bolsa de boxeo para desahogarse.

