Fecha: 02 de diciembre, 2009
También hay que plantearse con qué frecuencia recibirán la paga. Una vez por semana es una buena medida entre los 7 a 10 años. El periodo de un mes todavÃa les queda grande. A esta edad los niños ya comprenden el significado de "caro" y "barato", aunque el valor de las cosas es algo muy subjetivo relacionado directamente con la importancia que tienen los objetos de consumo en su vida. José Mª Lahoz afirma que el niño, a esta edad, es capaz de descubrir la relación del dinero con el trabajo y con el cuidado de las cosas. Más concretamente aprende que si cuida las cosas que usa, evita gastos innecesarios y podrá dedicar el dinero a otras necesidades, por otro lado, debe aprender que el dinero se obtiene a cambio de trabajo. A los 9 años ya tienen una idea bastante precisa del valor del dinero pero les falta experiencia y cometen muchos errores.
Muchos niños reciben su primera paga cuando empiezan a ir al colegio. Es un buen momento pues es cuando aprenden a sumar y restar y esto les será muy útil para manejar el dinero.
Debemos dejar que sean ellos mismos quienes administren el dinero, siempre cerciorándonos de lo que compran. Ello nos da ocasión de dialogar y conocerlos mejor.
Podemos ayudarles a elegir para que compren cosas inofensivas pero no fiscalizar ni coaccionar. La libertad personal de comprar un tebeo, una golosina o meter el dinero en la hucha la deben desarrollar ellos mismos.
No debemos dar más a media semana si se lo gastan todo de un golpe. Se acostumbrarÃan a hacer lo mismo y no sabrÃan administrarse.
Si al principio ocurre que gastan la paga de un golpe o la meten en la hucha, hay que considerar que están en su derecho. Pero si estos comportamientos llegan a ser la norma es conveniente que les aconsejemos sobre cómo gastarlo convenientemente.
Tampoco conviene fomentar la avaricia. Hay que educarles para no caer en extremos.
Si el niño tiene impulsos generosos (dentro de lo razonable) no lo debemos desanimar ya que la generosidad es una cualidad hermosa que aparece ligada a otras como el afecto y la colaboración.
Anteriormente hemos hablado de la frecuencia semanal para niños de hasta 10 años. Pasados los 11 años conviene que reciban el dinero una vez al mes. Recordemos a los padres que "la paga es un dinero para gastar sin que intervengan los adultos". Esto significa que no deben usarla para comprar material escolar o ropa. Está pensada para sus gastos extras y los padres deben aceptar con resignación que lo inviertan en horribles monstruos o golosinas de rara identificación. No podemos exigir a un niño que distinga calidad. Su lema es "mucho siempre equivale a mejor", por supuesto no olvidemos que es necesario "aconsejar y orientar" en su forma de gastar.
En el caso de los adolescentes tenemos la obligación de enseñarles a administrar, a ser previsores y a valorar sus derechos, obligaciones y privilegios. La paga debe ser incondicional y puntual y siempre evitar tener que pedir dinero. A esta edad, la hucha se puede sustituir por una libreta de ahorros.
Y llegamos a un tema relacionado con la paga que resulta de lo más complicado: la cantidad. Al fijar una cantidad debemos considerar la situación económica familiar y la opinión de los padres. Aunque nuestra economÃa sea boyante, la cantidad no debe ser elevada.
No hay que ser tacaños y adecuarla a la edad del niño. Si le damos una cantidad ridÃcula que no alcance para un tebeo, por ejemplo, puede producir frustración, no le enseñará a administrase y le colocará en situaciones incómodas frente a sus amigos. Y tan malo es quedarse corto como excederse.
Los niños deben aprender a establecer un "orden de prioridades" y dividir al capricho en: "inmediato", "puede esperar" y "no lo necesito". De cualquier forma debe ser algo consensuado. Es importante tener en cuenta que nunca se debe dar a los hijos más dinero del acordado, por ejemplo en el caso de cuando se quieren comprar algo y no tienen el dinero suficiente... ¡hay que aprender a esperar y ahorrar!

