Fecha: 13 de agosto, 2009
¿Quién te mandaría a ti hacer semejante promesa? Te acuerdas que sobre marzo, en la anterior evaluación, cuando te pedía insistentemente un animal, lo retrasaste hasta las notas finales. Pues ahí está, tu pequeño con todo aprobado y encima con buenas notas pidiéndote que cumplas con tu promesa.
Si es esta tu situación vamos a contarte los beneficios y obligaciones que con llevará el nuevo miembro de la familia.
Los beneficios de tener un animal
Una mascota forma parte de la vida de los niños y desarrolla su sentido de la responsabilidad. Aunque por supuesto, la participación de los padres, y la planificación son generalmente necesarios para que mantener un animal domeéstico sea una experiencia positiva para todos. Los niños que se crían junto a animales domésticos muestran muchos beneficios.
Según distintos estudios llevados a cabo con niños que poseían mascotas comparados con otros que no tenían, se ha demostrado que la convivencia con animales domésticos disminuye el estrés, ayuda a controlar la presión arterial, reduce el riesgo de problemas cardiovasculares, favorece el optimismo.
Todos hemos oído hablar de la zooterapia. La explicación al fenómeno de la zooterapia pasa por el sistema nervioso central (SNC), y específicamente por el sistema límbico del cerebro, encargado de regular el componente emocional de nuestra conducta. Parece ser que un animal induce la liberación de endorfinas a este nivel delSNC, generando sensaciones de tranquilidad que relajan y gratifican nuestros procesos mentales. Con los niños, estos resultados son aun mayores y más notorios, debido a que en ellos predomina el pensamiento afectivo, en contraposición con el razonamiento lógico de los adultos
Un niño que aprende a cuidar de un animal, a tratarlo con cariño y con paciencia, adquiere una experiencia importante y aprende a tratar a las personas de igual manera. Las relaciones positivas con los animales les pueden ayudar en el desarrollo de relaciones de confianza en otras personas. Una buena relación con un animal, puede también ayudar a desarrollar la comunicación no verbal, la compasión y la empatía.
Además proporcionará sensaciones de bienestar al tocarlo, desarrolla valores como el amor, lealtad, el respeto y el afecto.
Una mascota elegida inteligentemente nos pueden servir para cumplir diferentes propósitos con los niños:

