Fecha: 25 de mayo, 2009
Muchos niños escolares son listos y capaces de sacar buenas notas, pero aún así su rendimiento escolar es deficiente. Las razones pueden ser variadas: falta de motivación, problemas para mantener la atención, dificultades de comprensión, o falta de hábitos de estudio, etc.
Las técnicas de estudio enseñan a los niños a organizar y planificar el tiempo de estudio para sacar el mejor rendimiento posible.
Mediante las técnicas de estudio el niño aprende a distribuir adecuadamente el espacio y el tiempo de estudio, a utilizar correctamente la agenda, a automotivarse, concentrarse, además de aprender a sacar el mayor provecho de la lectura, aprender a subrayar, resumir, esquematizar, memorizar, resolver problemas y repasar antes del examen.
La idea es que el niño optimice el tiempo que dedica a los deberes y al estudio puesto que son frecuentes los niños que tienen muchos distractores, que resumen incorrectamente los temas a estudiar y por ello dejan de estudiar puntos relevantes, o no resumen y al tener que estudiar el tema entero pierden tiempo estudiando aspectos poco relevantes.
Para aprender técnicas de estudio existen libros de distintas editoriales, aunque lo más recomendable es asistir a clases. Suelen constituir cursos de 10 a 20 clases y se imparten en algunos centros escolares, centros de refuerzo escolar o gabinetes psicopedagógicos.

