Fecha: 27 de noviembre, 2009
Se ha demostrado que la incidencia de la caries se puede reducir entre un 40 y un 60% con medidas preventivas.
Los hábitos de higiene los adquiere el niño en gran medida en la propia familia en su proceso de socialización.
En la actualidad en nuestro entorno, todos los niños son atendidos en el nivel de Atención Primaria por su pediatra y por su enfermera y la función principalmente de ésta es el fomentar con los padres los hábitos de salud, haciendo especial hincapié en la promoción de la salud, así que podemos decir que desde que nace a través de la alimentación y de la educación para la salud, puede estar el niño encaminado a tener protegida su salud.
Las recomendaciones principales para la prevención son:
Limpiarse los dientes y las encías en profundidad con pasta fluorada.
Cuanto antes el niño aprenda y adquiera la costumbre de lavarse los dientes mejor.. Se recomienda que lo comience a hacer a partir de los 18 meses o dos años, que lo aprenda como algo agradable en su imitación de los adultos .
Tanto los niños como los adultos deben cepillarse los dientes con regularidad, sobre todo después de las comidas y en especial antes de ir a dormir, pues el momento en que disminuye el movimiento en nuestra boca y se produce mayor crecimiento de bacterias si estas tienen restos de comida, en especial azúcares, que les aporten nutrientes.
La forma mas adecuada de realizar el cepillado es colocando el filamento del cepillo en el cuello del diente haciendo movimientos horizontales muy cortos y frecuentes para desplazar la placa de las áreas de estancamiento. Son recomendables los pequeños movimientos y la presión suave, junto con una limpieza sistemática y sin prisas de todas las superficies del diente y un aclarado abundante que arrastre todos los restos.
El cepillo no debe ser duro, se recomienda que sea de fibras de Tynex ( tipo de nylon) con las puntas redondeadas, pequeño y se debe cambiar con cierta frecuencia cuando pierde su forma.
Disminuir los alimentos y bebidas que contengan azúcar .
Los estudios han demostrado que cuando aumenta el consumo de azúcar se produce un aumento de las caries.
Fluoración
Destacamos también la acción del flúor en la prevención de las caries. En 1972 la OMS presentó su informe "Fluoruros y Salud" en el que se recogían numerosos estudios sobre las ventajas del uso del flúor . Desde entonces se ha incorporado en diversas formas:
Aplicaciones por el odontólogo: Geles, soluciones fluoradas, etc.
Métodos colectivos, en grupos escolares.
Visitas regulares al dentista
La principal dificultad reside conseguir inculcar en las personas el hábito del lavado de dientes y concienzarlas para reducir las ingestión de azúcares, sobre todo caramelos (por el largo tiempo que permanecen en la boca) lo que hace que aumente la placa bacteriana.

