
La empatía es la capacidad que tiene el niño para comprender cómo se siente el otro y entender que otra persona puede pensar y sentirse distinto a él en una misma situación.
La empatía comienza con el reconocimiento de las propias emociones y de las de los demás a partir de sus expresiones faciales, su gesticulación, sus reacciones, la situación vivida y otros signos que les darán indicios para entender cómo se siente, y qué consecuencias acarrearan sus actos.
Desde que nacemos tenemos empatía, pero ésta se va refinando a medida que vamos creciendo. Aunque el bebé por empatía ya se contagia del lloro de otro niño, es a medida que va conociendo nuevas emociones y va aprendiendo a reconocerlas que su empatía se irá generalizando a estas nuevas emociones.
Siguiendo este proceso madurativo, durante la preadolescencia, la empatía se experimentará no solo ante la comprensión de las emociones de los demás sino ante sus situaciones, de modo que aunque el interlocutor se muestre contento, riéndose, etc. el niño empatizará por ejemplo, al saberlo enfermo o viviendo el divorcio de sus padres, etc.
Durante su vida cotidiana el niño usa la empatía para relacionarse con los demás. Mediante la empatía el niño comprende las intenciones, reacciones e interactúa a partir de su percepción de los mensajes verbales y no verbales de los otros.
En el proceso de aprendizaje de las emociones es normal que el niño haga interpretaciones inadecuadas de las emociones de los demás dificultando que pueda empatizar con él. Esto es debido a que está en pleno proceso de aprendizaje de las emociones.
La empatía se desarrolla en la medida en que el niño observa al otro, para ello debe haber una conducta predispuesta a interactuar con el otro. Por esta razón, es importante potenciar una conducta receptiva en el niño. Los padres pueden potenciar en los niños una conducta adecuada mediante pautas educativas.
Partiendo que los niños aprenden por imitación, una buena forma de estimular la empatía del niño es ser empático con él. Demostremos nuestro afecto y que lo entendemos, enseñemos que aunque no hayamos vivido la misma situación comprendemos como se siente y por ello intentamos ayudarlo.


