
La planificación de tareas es la habilidad que necesitan los niños para organizar maneras de lograr objetivos. Se puede decir que es la habilidad natural para pensar la manera óptima en hacer algo.
La mayoría de las veces los niños planifican sin ser conscientes de ello. Organizan las acciones que quieren llevar a cabo previas a la ejecución de una tarea, como serían: entender lo se les pide, establecer objetivos, activar conocimientos previos sobre el tema, valorar la capacidad personal para hacerlo, establecer el plan de actuación.
Durante su ejecución también supervisan cómo lo están haciendo y crean estrategias para resolver las dificultades con las que se encuentran. Y posterior al cumplimiento de la tarea, evalúan el resultado.
Todo este proceso lo dirige y regula el niño de forma intencional o no, de manera dinámica.
La consciencia de planificación de tareas es un proceso que evoluciona con la maduración del niño. Algunos niños en edad escolar les cuesta ser conscientes de porqué deben realizar una tarea u otra, cuáles son los propósitos para las actividades que llevan a cabo, sobre todo en relación al aprendizaje.
Algunos niños, pueden tener características personales que favorezcan la planificación de tareas como son un estilo de trabajo reflexivo en vez de impulsivo, la motivación interna o externa para realizar la actividad, un buen autoconcepto y autoestima.
Los niños constantemente están realizando las tareas que les piden. Ya sea en casa, en el colegio o fuera de éste están aprendiendo y practicando sus habilidades.
Es importante que los adultos los acompañemos a aprender a identificar y establecer propósitos para cada actividad de aprendizaje, y a saber seleccionar las estrategias para aprender y aplicarlas de manera más provechosa.
Una buena planificación de tareas repercutirá en un aprendizaje más eficaz, en mejorar su motivación y su autoestima, además de brindarle herramientas que aprenderá y perfeccionará en el futuro.
Si el niño no es capaz de tener una conducta adecuada a su edad y a regular su comportamiento difícilmente será capaz de centrarse, comenzar la planificación de tareas, valorar objetivos de trabajo y continuar su plan.
Los padres pueden ayudar a los niños a mantener una conducta adecuada mediante pautas educativas de comportamiento.
Los niños necesitan que en ocasiones se les acompañe en el proceso de planificación de tareas.
Podemos estimular la planificación de tareas consiguiendo que practiquen y lleguen a interiorizar los pasos que les ayuden a organizar mejor y más reflexivamente su pensamiento cuando se enfrentan a diferentes tareas de resolución de problemas.


