
El razonamiento numérico es una habilidad que el niño va aprendiendo a lo largo de su desarrollo. Requiere de aprendizaje de los números y del cálculo. En la medida que el niño vaya adquiriendo estos conocimientos será capaz de entender, organizar y resolver problemas diarios que comportan cálculos matemáticos, como es el saber qué cambio le deben dar en la tienda o cuántos puntos le falta acumular para obtener un premio.
El niño utiliza el razonamiento numérico en sus actividades diarias. El razonamiento numérico está tan integrado en la vida cotidiana que el niño a medida que va adquiriendo aprendizajes matemáticos los integra en su pensamiento constituyendo una parte más en su razonamiento numérico.
El niño necesita del razonamiento numérico para saber cuánto debe ahorrar de su paga y cuánto tardara en poder comprarse el juego que le gusta, pensar a qué hora debe levantarse para llegar a tiempo al colegio, que nota mínima debe sacar en el examen para que su media sea de notable, etc.
El razonamiento numérico requiere de pensamiento lógico y de atención. Para ello es necesario que el niño tenga una conducta adecuada predispuesta a realizar este ejercicio mental. Los padres podemos proveer de pautas de conducta adecuadas a los niños para favorecer el aprendizaje y desarrollo eficaz.
El razonamiento numérico se adquiere de forma natural a partir de la integración de los aprendizajes escolares y las experiencias del día a día. Desde casa podemos contribuir en este aprendizaje promoviendo la aparición de situaciones donde se haga necesario este razonamiento.


